>Curso de relajación

>PRESENTACIÓN
Las técnicas de relajación son una herramienta muy demandada en la sociedad actual donde el estrés y la prisa son fuente de malestar psicológico para gran parte de la población. La relajación, una técnica clásica en psicología, sigue siendo ampliamante utilizada, tanto como fin en si misma, como medio de complementación de otros tipos de intervención.
En el presente trabajo se hace una revisión exhaustiva de las principales técnicas de relajación utilizadas (relajación progresiva y entrenamiento autógeno de Schultz) así como su aplicación en el área infantil.
Esperamos que el trabajo sea de su interés y le aporte una visión global de las técnicas mencionadas.

Vicente Mars Llopis
Nacho Madrid López
* Una versión de este trabajo fué presentada en el CIVE 2001 (Congreso Internacional Virtual de Educación)

CONTENIDOS
El taller se estructura en 5 módulos que abarcan varias técnicas de relajación:
1. Introducción: Preparación para la relajación.
2. Ejercicios de Respiración

3. Entrenamiento Autógeno

4. Relajación progresiva

5. Relajación en niños

En cada uno de los módulos aparecen algunos ejercicios prácticos que podemos realizar en casa o aplicarlos a niños o a otras personas adultas.

INTRODUCCIÓN: PREPARACIÓN A LA RELAJACIÓN
Dentro de la práctica clínica actual sigue utilizándose la relajación de una forma bastante amplia; bien como un tratamiento en sí misma, bien como tratamiento coadyuvante con otras técnicas.
A la relajación se le ha llamado la “aspirina” de la psicología y ha sido empleada casi para todo con más o menos éxito. De hecho en la literatura científica existe cada vez más evidencia de la eficacia de los procedimientos de la relajación.
La relajación se ha convertido en un componente básico todos los tratamientos de ansiedad, que todavía predominan, en la variedad de problemas que se ven en terapia.
Las investigaciones han demostrado la eficacia de los procedimientos de la relajación (incluyendo la relajación muscular progresiva, la meditación, la hipnosis y el entrenamiento autógeno) en el tratamiento de muchos problemas relacionados con la tensión, tal como el insomnio, la hipertensión esencial, dolores de cabeza por tensión, el asma bronquial y la tensión general. Los métodos de relajación se utilizan también como tratamiento coadyuvante en muchas condiciones, tal como la ansiedad de hablar en público, las fobias, la ansiedad intensa, el síndrome de colon irritable , el dolor crónico y las disfunciones sexuales.
Como se ve, dentro del término relajación se incluyen no sólo una técnica, sino varias formas de hacer o de influir sobre la tensión y la ansiedad. En este trabajo veremos las técnicas de la relajación progresiva de Jacobson y el entrenamiento autógeno de J.H. Schultz y como puede aplicar estas técnicas a usted mismo, a adultos o a niños.
De entre todos los métodos que describiremos hay uno que recomendamos por ser, según criterio nuestro y de investigaciones realizadas, el más efectivo en la reducción de la tensión y la ansiedad, siendo al mismo tiempo de fácil aprendizaje y dominio para los clientes; se trata de la relajación progresiva.

EL LUGAR PARA REALIZAR LA RELAJACION
El mejor consejo en referencia al lugar de práctica es el sentido común. Así, se evitarán en la medida de lo posible los estímulos auditivos y visuales (poco ruido y poca luz).

En general las condiciones del lugar donde realicemos la práctica tiene que cumplir unos requisitos mínimos:
-Ambiente tranquilo, sin demasiados ruidos y lejos de los posibles estímulos exteriores perturbantes.
-Temperatura adecuada; la habitación tiene que tener una temperatura moderada (ni alta ni baja) para facilitar la relajación.
-Luz moderada; es importante que se mantenga la habitación con una luz tenue.

LA POSICION PARA LA RELAJACION
Para el entrenamiento autógeno podemos utilizar tres tipos de posiciones:
1-Tendido sobre una cama o un diván con los brazos y las piernas ligeramente en ángulo y apartados del cuerpo.
2-Un sillón cómodo y con brazos; en este caso es conveniente que utilicemos apoyos para la nuca y los pies.
3-Sentados en un taburete o banqueta sin respaldo; en esta modalidad utilizaremos una posición descrita por Schultz y que él llama “la posición del cochero”: “Se caracteriza por el hecho de descansar la persona, sentada, el peso de la mitad superior de su cuerpo sobre la región dorsolumbar relajada, en posición de “dorso del gato [..]. Esta actitud corporal pasiva la encontramos en muchos profesiones que exigen permanecer sentado durante muchas horas, sin apoyo para el dorso. La designamos por tanto como “postura del cochero”.
LA ROPA
No lleve prendas de vestir demasiado ajustadas que puedan interferir en el proceso de entrenamiento o que sean fuente de una tensión extra. Es importante el tema de las gafas, zapatos, sujetadores, lentes de contacto, etc.
EJERCICIO: TOMA DE CONCIENCIA DEL PROPIO CUERPO
1.- En primer lugar concentre su atención en el mundo exterior, diciendose frases como “Soy consciente de que esta pasando un coche, de que está oscuro, de que mi ropa es roja…”.
2.- Una vez tome conciencia de lo que le rodea, dirija su atención a su propio cuerpo y sus sensaciones físicas (Soy consciente de que hace frio, de que tengo hambre, de mi tensión en el cuello, del cosquilleo en la planta del pie …).
3.- Ahora pase alternativamente de un tipo a otro de conciencia (Soy conciente de que me duele la cabeza, de que hay excesiva luz, de que la habitación es cuadrada…).
4.- Realizando este ejercicio podemos darnos cuenta de la diferencia entre el mundo externo y el interior y ser conscientes de ello.
LA RESPIRACIÓN
Un control adecuado de nuestra respiración es una de las estrategias más sencillas para hacer frente a las situaciones de estrés y manejar los aumentos en la activación fisiológica provocados por estas.
Unos habitos correctos de respiración son muy importantes porque aportan al organismo el suficiente oxigeno para nuestro cerebro. El ritmo actual de vida favorece la respiración incompleta que no utiliza la total capacidad de los pulmones.
El objetivo de las técnicas de respiración es facilitar el control voluntario de la respiración y automatizarlo para que pueda ser mantenido en situaciones de estrés.
Vamos a pasar a realizar una serie de ejercicios sobre la respiración.
EJERCICIOS DE RESPIRACIÓN

Para realizar estos ejercicios realice la preparación que ya conoce del módulo anterior, pudiendose realizar sentado o tendido, en la situación que le resulte más cómoda para percibir el movimiento de la respiración.
Ejercicio 1:Inspiración abdominal
El objetivo de este ejercicio es que la persona dirija el aire inspirado a la parte inferior de los pulmones. Para lo cual se debe colocar una mano en el vientre y otra encima del estómago. En el ejercicio debe de percibir movimiento al respirar en la mano situada en el vientre, pero no en la situada sobre el estómago.
Al principio puede parecer dificil, pero es una técnica que se controla en unos 15-20 minutos.
Ejercicio 2: Inspiración abdominal y ventral
El objetivo es aprender a dirigir el aire inspirado a la zona inferior y media de los pulmones. Es igual al ejercicio anterior, sin embargo una vez llenado la parte inferior se debe llenar también la zona media. Se debe notar movimiento primero en la mano del abdomen y después en la del vientre.
Ejercicio 3: Inspiración abdominal, ventral y costal
El objetivo de este ejercicio es lograr una inspiración completa. La persona, colocada en la postura del ejercicio anterior debe llenar primero de aire la zona del abdomen, después el estómago y por último el pecho.
Ejercicio 4: Espiración
Este ejercicio es continuación del 3º, se deben realizar los mismo pasos y después, al espirar, se deben de cerrar los labios de forma que al salir del aire se produzca un breve resoplido. La espiración debe ser pausada y controlada.
Ejercicio 5: Ritmo inspiración – espiración
Este ejercicio es similar al anterior pero ahora la inspiración se hace de forma continua, enlazando los tres pasos (abdomen, estomago y pecho). La espiración se hace parecido al ejercicio anterior, pero se debe procurar hacerlo cada vez más silencioso.
Ejercicio 6: Sobregeneralización
Este es el paso crucial. Aqui se debe de ir utilizando estos ejercicios en situaciones cotidianas (sentados, de pie, caminando, trabajando, etc.). Hay que ir practicando en las diferentes situaciones: con ruidos, con mucha luz, en la oscuridad, con mucha gente alrededor, solor, etc.
EL ENTRENAMIENTO AUTOGENO DE SCHULTZ
A partir de 1912 Schultz elaboró los principios del entrenamiento autógeno. Partiendo de las observaciones en el uso de la hipnosis, la cual dominaba a la perfección. En 1926 comunica a la Asociación Médica de Berlín los primeros resultados obtenidos con su método de autohipnosis. La denominación de entrenamiento autógeno la fundamenta etimológicamente del griego “autos” (sí mismo), “gen” (devenir), y podría traducirse como :” una ejercitación o entrenamiento, desarrollado a partir del propio “sí mismo” del sujeto y que configura a dicho “sí mismo”.”
Según el propio Schultz: “El principio sobre el que se fundamenta el método consiste en producir una transformación general del sujeto de experimentación mediante determinados ejercicios fisiológicos y racionales y que, en analogía con las más antiguas prácticas hipnóticas exógenas, permite obtener resultados idénticos a los que se logran con los estados sugestivos auténticos.”
La relación del entrenamiento autógeno con la hipnosis se manifiesta claramente en el texto anterior, y así, la denominación de técnica de autohipnosis que se le suele dar en muchas ocasiones está plenamente justificada.
Partiendo de los estudios iniciales de J.H.Schultz se han desarrollado versiones adaptadas del entrenamiento autógeno aunque generalmente siguen un armazón común: la utilización de imágenes que se refieren directamente a las funciones del sistema vegetativo.
Según Huber(1980): “Estas imágenes se concentran en fórmulas, según determinados elementos básicos de eficacia sugestiva, y se aplican a regiones orgánicas particularmente accesibles subjetiva y cognoscitivamente: el estómago, la respiración, el corazón, la sensación de su cuerpo (cabeza).”
Se resumen en los conocidos seis ejercicios autógenos:
1-Ejercicio de pesadez
2-Ejercicio de calor
3-Ejercicio de pulsación
4-Ejercicio respiratorio
5-Regulación abdominal
6-Ejercicio de la cabeza
EL LUGAR PARA REALIZAR LOS EJERCICIOS
En general las condiciones del lugar donde realicemos la práctica tiene que cumplir unos requisitos mínimos:
-Ambiente tranquilo, sin demasiados ruidos y lejos de los posibles estímulos exteriores perturbantes.
-Temperatura adecuada; la habitación tiene que tener una temperatura moderada (ni alta ni baja) para facilitar la relajación.
-Luz moderada; es importante que se mantenga la habitación con una luz tenue.
LA POSICION PARA LA RELAJACION
Para el entrenamiento autógeno podemos utilizar tres tipos de posiciones:
1-Tendido sobre una cama o un diván con los brazos y las piernas ligeramente en ángulo y apartados del cuerpo.
2-Un sillón cómodo y con brazos; en este caso es conveniente que utilicemos apoyos para la nuca y los pies.
3-Sentados en un taburete o banqueta sin respaldo; en esta modalidad utilizaremos una posición descrita por Schultz y que él llama “la posición del cochero”: “Se caracteriza por el hecho de descansar la persona, sentada, el peso de la mitad superior de su cuerpo sobre la región dorsolumbar relajada, en posición de “dorso del gato [..]. Esta actitud corporal pasiva la encontramos en muchos profesiones que exigen permanecer sentado durante muchas horas, sin apoyo para el dorso. La designamos por tanto como “postura del cochero”.( Schultz, pag. 17)
CURSO HABITUAL DEL ENTRENAMIENTO AUTOGENO
Al principio de esta sección hablábamos de que partiendo del esquema inicial desarrollado por Schultz han surgido versiones adaptadas del mismo por diferentes autores; en este apartado vamos a recoger varias de estas versiones incluyendo las formulas originales.
Versiones de la aplicación del Entrenamiento Autógeno de Schultz
1-Esquema del curso habitual del entrenamiento autógeno según J.H.Schultz
Este ejercicio se puede grabar en una cinta magnetofónica, o en el caso de que le estemos aplicando el procedimiento a alguien debemos intentar que nuestro tono sea pausado y monótono:
I. ¡El brazo derecho (izquierdo) pesa mucho! (5 ó 6 veces, en tono monótono como una cinta magnetofónica)…. ¡Estoy muy tranquilo! (tan solo una vez), también de un modo automáticamente monótono.
II. Primero realizar el primer ejercicio y luego “¡El brazo derecho (izquierdo) está muy caliente!” (repetir 5 ó 6 veces)… “¡Estoy muy tranquilo!” (sólo una vez). A partir de este punto vamos alternando los ejercicios I y II; primero el I después otra vez el II.
III. Primero el primer ejercicio, luego el segundo y después continuamos con “¡El corazón late tranquilo, fuerte, siempre igual!” (5 ó 6 veces)… “¡Estoy muy tranquilo!” (sólo una vez). A partir de este punto alternamos los ejercicios I, II y III.
IV. Primero el ejercicio I, luego el II y después el III; a continuación continuamos con “?Respiro muy tranquilo!” (repetir 5 ó 6 veces)… “¡Estoy muy tranquilo!” (sólo una vez). Luego repetimos nuevamente los ejercicios I, II, III y IV.
V. Primero el ejercicio I, luego el III, después el III, a continuación el IV y seguimos con “¡El plexo solar irradia calor!” (repetir 5 ó 6 veces)… “¡Estoy muy tranquilo!” (sólo una vez); a continuación: I, II, III, IV, V, etc.
VI. Primero I, II, III, IV y V, luego “¡Siento algo de frescor en la frente!” (de dos a seis veces)… “¡Estoy muy tranquilo!” (tan solo una vez); a continuación I, II, III, IV, V, VI, etc.
En relación a la secuencia de ejercicios expuesta, Schultz pensaba que era más conveniente un aprendizaje exhausto de cada uno de los ejercicios. Así, un dominio adecuado de cada uno de los seis ejercicios facilitaría más la consecución de una relajación más profunda, mientras que un dominio inadecuado de los ejercicios podía llevar a no conseguir el estado deseado.
Schultz también pone atención a la variación del curso descrito, llegando incluso a afirmar que de no seguir los ejercicios propuesto no se puede hablar de entrenamiento autógeno y que las modificaciones pueden llevar a abusos.
2-Esquema del curso habitual del entrenamiento autógeno según Huber
1-Ejercicio de pesadez:
Según el autor citado, en este primer ejercicio se desplaza el equilibrio simpático-parasimpático en favor del parasimpático, surgiendo así una vasodilatación y haciéndose más pesado el brazo, debido al aumento del volumen de la sangre y todo ello como consecuencia de la inmovilización.
La concentración sobre el brazo se produce a través de la formula “EL brazo derecho (izquierdo) es muy pesado”. De esta forma el ejercicio seguiría el siguiente curso de aplicación:
Repetir 6 veces la frase: “El brazo derecho es muy pesado”
Repetir 1 vez la frase: “Estoy muy tranquilo”
Repetir 6 veces la frase: “El brazo derecho es muy pesado”
Repetir 1 vez la frase: “Estoy muy tranquilo”
Repetir 6 veces la frase: “El brazo derecho es muy pesado”
Repetir 1 vez la frase: “Estoy muy tranquilo”
Terminar con las frases:
“Brazos firmes” “Respirar hondo” “Abrir los ojos”.
Este primer ejercicio tiene que practicarse todos los días, 2 ó 3 veces, durante una o dos semanas para poder empezar con el ejercicio de calor.
2-Ejercicio de calor:
Durante la práctica de este ejercicio la sensación de calor es consecuencia de la concentración sobre el brazo (sensibilización) y por la acción del parasimpático. La fórmula para este ejercicio es:”El brazo derecho (izquierdo) está muy caliente”. De esta forma el ejercicio seguiría el siguiente curso de aplicación:
Repetir 6 veces la frase: “El brazo derecho es muy pesado”
Repetir 1 vez la frase: “Estoy muy tranquilo”
Repetir 6 veces la frase: “El brazo derecho está muy caliente”
Repetir 1 vez la frase: “Estoy muy tranquilo”
Repetir 6 veces la frase: “El brazo derecho está muy caliente”
Repetir 1 vez la frase: “Estoy muy tranquilo”
Repetir 6 veces la frase: “El brazo derecho está muy caliente”
Repetir 1 vez la frase: “Estoy muy tranquilo”
Terminar con las frases:
“Brazos firmes” “Respirar hondo” “Abrir los ojos”.
Con los dos ejercicios, el de calor y el de peso, tenemos que hacer permuta, pasando de la sensación de peso a la de calor y viceversa. Después de 1 ó 2 semanas de práctica podemos pasar al ejercicio siguiente.
3-Regulación de la pulsación:
La fórmula para este ejercicio es la siguiente: “El pulso es tranquilo y regular”.
La percepción clara de las pulsaciones tiene las causas siguientes:
a)La mejor irrigación de los vasos periféricos y capilares, a través de su dilatación parasimpática.
b)La gran sensibilización a la presión en las puntas de los dedos.
c)La gran concentración sobre todo esto.
De esta forma el ejercicio seguiría el siguiente curso de aplicación:
Repetir 6 veces la frase: “El brazo derecho es muy pesado”
Repetir 1 vez la frase: “Estoy muy tranquilo”
Repetir 6 veces la frase: “El brazo derecho está muy caliente”
Repetir 1 vez la frase: “Estoy muy tranquilo”
Repetir 6 veces la frase: “El pulso es tranquilo y regular”
Repetir 1 vez la frase: “Estoy muy tranquilo”
Terminar con las frases:
“Brazos firmes” “Respirar hondo” “Abrir los ojos”.
Después de 1 ó 2 semanas de práctica y sintiendo una pulsación tranquila, regular y fuerte; podemos pasar al ejercicio siguiente.
4-Regulación de la respiración:
En el ejercicio de respiración se ejerce una influencia tranquilizante, al igual que en el ejercicio de pulsación, sobre la frecuencia y el ritmo respiratorios, debido a la baja actividad del cuerpo y a la acción parasimpática.
La formula para este ejercicio es: “Respiración tranquila”. El curso de este ejercicio queda de la siguiente manera:
Repetir 6 veces la frase: “El brazo derecho es muy pesado”
Repetir 1 vez la frase: “Estoy muy tranquilo”
Repetir 6 veces la frase: “El brazo derecho está muy caliente”
Repetir 1 vez la frase: “Estoy muy tranquilo”
Repetir 6 veces la frase: “El pulso es tranquilo y regular”
Repetir 1 vez la frase: “Estoy muy tranquilo”
Repetir 6 veces la frase: “Respiración muy tranquila”
Repetir 1 vez la frase: “Estoy respirando”
Terminar con las frases:
“Brazos firmes” “Respirar hondo” “Abrir los ojos”.
Después de 1 ó 2 semanas de entrenamiento y con éxito en cada uno de los ejercicios propuestos se puede pasar al ejercicio siguiente.
5-Ejercicio abdominal:
Al igual que en los ejercicios originales de Schultz, Huber destina el ejercicio 5 al plexo solar; esta es una red de nervios, pertenecientes al simpático, y que alimenta la cavidad abdominal; tiene un efecto vasoconstrictor para dejar disponible la sangre para los músculos en situaciones de estrés.
Con el ejercicio propuesto se intenta una disminución de la influencia del simpático sobre el plexus solar, aumentando por otro lado la influencia del parasimpático.
La fórmula propuesta para este ejercicio es: “El plexo solar es como una corriente de calor”.
El esquema de este ejercicio queda de la siguiente manera:
Repetir 6 veces la frase: “El brazo derecho es muy pesado”
Repetir 1 vez la frase: “Estoy muy tranquilo”
Repetir 6 veces la frase: “El brazo derecho está muy caliente”
Repetir 1 vez la frase: “Estoy muy tranquilo”
Repetir 6 veces la frase: “El pulso es tranquilo y regular”
Repetir 1 vez la frase: “Estoy muy tranquilo”
Repetir 6 veces la frase: “Respiración muy tranquila”
Repetir 1 vez la frase: “Estoy respirando”
Repetir 1 vez la frase: “Estoy muy tranquilo”
Repetir 6 veces la frase: “El plexus solar es como una corriente de calor”
Repetir 1 vez la frase: “Estoy muy tranquilo”
Terminar con las frases:
“Brazos firmes” “Respirar hondo” “Abrir los ojos”.
Después de 1 ó 2 semanas de práctica y con un dominio adecuado de los diferentes ejercicios podemos pasar al ejercicio siguiente.
6-Ejercicio de la cabeza:
La fórmulas propuestas para este ejercicio por Huber son dos:”La frente está agradablemente fresca” o “La cabeza está despejada y clara”. Podemos utilizar cualquiera de los dos indistintamente.
El esquema de este ejercicio queda como sigue:
Repetir 6 veces la frase: “El brazo derecho es muy pesado”
Repetir 1 vez la frase: “Estoy muy tranquilo”
Repetir 6 veces la frase: “El brazo derecho está muy caliente”
Repetir 1 vez la frase: “Estoy muy tranquilo”
Repetir 6 veces la frase: “El pulso es tranquilo y regular”
Repetir 1 vez la frase: “Estoy muy tranquilo”
Repetir 6 veces la frase: “Respiración muy tranquila”
Repetir 1 vez la frase: “Estoy respirando”
Repetir 1 vez la frase: “Estoy muy tranquilo”
Repetir 6 veces la frase: “El plexus solar es como una corriente de calor”
Repetir 1 vez la frase: “Estoy muy tranquilo”
Repetir 6 veces la frase: “La frente está agradablemente fresca”
Repetir 1 vez la frase: “Estoy muy tranquilo”
Terminar con las frases:
“Brazos firmes” “Respirar hondo” “Abrir los ojos”.
3-Esquema del curso habitual del entrenamiento autógeno según T.Carnwath y D. Miller
Hasta ahora hemos visto los esquemas propuestos por Schultz y Huber para un curso habitual del entrenamiento autógeno. En este apartado le toca el turno al esquema de relajación propuesta por los autores citados.
Como se verá en la exposición que viene a continuación hay una serie de diferencias entre estos autores y los citados anteriormente, aunque en general se sigue el patrón inicial propuesto por Schultz.
“La formación autógena es un método para superar el estrés y la ansiedad, concentrándose en sensaciones de las distintas partes del cuerpo. Es fácil de aprender y el procedimiento se puede realizar en poco tiempo y en cualquier situación. En diferentes momentos se podría sentir que el cuerpo y las extremidades se ponen más calientes y pesadas y son señales normales de que la técnica es efectiva y de que el individuo se está relajando. Los ejercicios no suponen un esfuerzo, ni trabajo. Lo mejor es soltarse (lo que se conoce como “concentración pasiva”.
Se harán una serie de afirmaciones, de un modo pausado y sosegado. Cada afirmación sucesiva que el individuo debe hacerse para sus adentros (en silencio) se refiere a una parte determinada del cuerpo (seguida de una afirmación general de paz y bienestar). Concentrarse en estas afirmaciones alterará las sensaciones del cuerpo. Cada afirmación se repetirá mentalmente cinco veces antes de pasar a la siguiente. No hay que apresurarse en terminar cada ejercicio sino que debe tomarse el tiempo necesario y disfrutar de la nueva sensación de relajación y paz que se produce.
Cuando se haya terminado, sentarse cómodamente en un sillón confortable o tumbarse en una cama o en el suelo, de modo que todos los miembros estén totalmente apoyados. Cerrar los ojos. No se debe forzar la respiración, simplemente dejar que se produzca. Las afirmaciones son las siguientes.
ETAPA 1
1. Estoy en paz conmigo mismo y totalmente relajado. Repetir cinco veces.
ETAPA 2
1. Mi brazo derecho es pesado… Estoy en paz .. Repetir cinco veces.
2. Mi brazo izquierdo es pesado… Estoy en paz… Repetir cinco veces.
3. Mi pierna derecha es pesada… Estoy en paz… Repetir cinco veces.
4. Mi pierna izquierda es pesada… Estoy en paz… Repetir cinco veces.
5. Mi cuello y mis hombros son pesados… Estoy en paz… Repetir cinco veces.
ETAPA 3
1. Mi brazo derecho está caliente… Estoy en paz .. Repetir cinco veces.
2. Mi brazo izquierdo está caliente… Estoy en paz… Repetir cinco veces.
3. Mi pierna derecha está caliente… Estoy en paz… Repetir cinco veces.
4. Mi pierna izquierda está caliente… Estoy en paz… Repetir cinco veces.
5. Mi cuello y mis hombros están calientes… Estoy en paz… Repetir cinco veces.
ETAPA 4
1. Mi respiración es tranquila y regular… Estoy en paz… Repetir cinco veces.
ETAPA 5
1. Mi ritmo cardíaco es tranquilo y regular… Estoy en paz… Repetir cinco veces.
ETAPA 6
1. Mi frente está fresca… Estoy en paz… Repetir cinco veces.
ETAPA 7
1. Estoy despejado, fresco y totalmente relajado… Estoy en paz… Repetir cinco veces.
Cuando se hayan completado las etapas de autoafirmaciones en silencio, estirar suavemente los brazos, las piernas y el cuerpo y abrir los ojos. Acordarse de practicar con regularidad y pedir al terapeuta la ayuda que se precise para mejorar la técnica.
Le aconsejamos que haga usted la prueba con alguno de estos métodos o con todos, bien grabando el texto en cinta magnetofónica o aplicando el procedimiento a otra persona.
CONSEJOS PARA FACILITAR LA RELAJACION
Durante la práctica del entrenamiento autógeno hay que esforzarse en repetir las diferentes fórmulas propuestas, no como algo ajeno, sino como algo que tiene sentido dándoles un sentido monótono y rítmico; intentando que nuestra mente este completamente centrada en la frase propuesta.
Por otro lado tenemos que entregarnos a los diferentes ejercicios sin una gran presión por el rendimiento, asumiendo que se está en período de aprendizaje y que los aprendizajes muchas veces son costosos.

FORMULA PARA TERMINAR LA SESION DE ENTRENAMIENTO
Es muy importante terminar las sesiones de práctica, tanto en casa como en el consultorio del terapeuta, de una forma adecuada y precisa. Se le instruirá al cliente para que siga las formulas propuestas (estirar y flexionar los brazos, respirar profundamente, abrir los ojos); y además, se le instruirá para que termine siempre las sesiones de relajación de la forma prescrita y que mantenga con bastante rigor esta norma de finalización.
Después de finalizar el entrenamiento y practicar la fórmula propuesta para terminar, es conveniente que el sujeto no abandone inmediatamente el sillón de relajación, y que si se le tiene que interrogar sobre la sesión, se le interrogue sentado en el lugar de práctica. Esta norma se le indica también para cuando practique en casa. Con esto conseguimos que el sujeto no se incorpore de forma rápida y por tanto evitamos que sufra algún mareo inoportuno que pueda hacerle temer por las consecuencias desagradables de la relajación.
MÉTODO DE ENTRENAMIENTO BREVE
Huber (1980, pags. 244-245), propone dos métodos de acortamiento del entrenamiento autógeno. Uno para cuando ya dominemos de una forma automática los diferentes ejercicios que componen el entrenamiento global (en este caso hay una disminución en la longitud de las diferentes fórmulas, pero no en el tiempo de práctica), y otro para cuando no se dispone de suficiente tiempo para la práctica de todos los ejercicios (por ejemplo, en situaciones reales); en este caso hay una reducción del número de fórmulas a utilizar.A continuación exponemos los dos esquemas de los métodos abreviados:
1-Acortamiento de las fórmulas del entrenamiento: el esquema del entrenamiento general quedaría de la siguiente manera.
Repetir 6 veces la frase:”El brazo derecho es muy pesado”
Repetir 1 vez la frase: “Estoy muy tranquilo”
Repetir 6 veces la frase: “El brazo derecho está muy caliente”
Repetir 1 vez la frase: “Estoy muy tranquilo”
Repetir 6 veces la frase: “El pulso es tranquilo y regular”
Repetir 1 vez la frase: “Estoy muy tranquilo”
Repetir 6 veces la frase: “Respiración muy tranquila”
Repetir 1 vez la frase: “Estoy respirando”
Repetir 1 vez la frase: “Estoy muy tranquilo”
Repetir 6 veces la frase: “El plexus solar es como una corriente de calor”
Repetir 1 vez la frase: “Estoy muy tranquilo”
Repetir 6 veces la frase: “La frente está agradablemente fresca”
Repetir 1 vez la frase: “Estoy muy tranquilo”
Terminar con las frases:
“Brazos firmes” “Respirar hondo” “Abrir los ojos”.
2-Entrenamiento de tiempo limitado: el objetivo de este entrenamiento breve es poder relajarse en un espacio de tiempo muy limitado, 2-3 minutos, en una situación natural. En estos casos será suficiente con el esquema siguiente.
“pesadez”
“tranquilidad”
“calor”
“tranquilidad”
“cabeza despejada y clara”
“brazos firmes”
“respirar hondo”
“abrir los ojos”.
A RELAJACION PROGRESIVA
HISTORIA DE LA RELAJACION PROGRESIVA
Edmund Jacobson es el creador del método de relajación conocido como relajación progresiva. A principios de siglo concibió un método para relajarse cuya finalidad era la de provocar una tranquilidad mental al suprimir progresivamente todas las tensiones musculares. Este método pretende un aprendizaje de la relajación progresiva de todas las partes del cuerpo.
“Jacobson [..].Descubrió que, tensando y relajando sistemáticamente varios grupos de músculos y aprendiendo a atender y a discriminar las sensaciones resultantes de la tensión y la relajación, una persona puede eliminar, casi completamente, las contracciones musculares y experimentar una sensación de relajación profunda. La culminación de los estudios fue la Relajación Progresiva(1938), una descripción teórica de su teoría y procedimientos. Cuatro años antes se había escrito “Tu debes relajarte” como una versión para no profesionales del mismo material. Desde 1936 hasta los años sesenta, Jacobson continuó sus investigaciones en el Laboratorio de Fisiología Clínica de Chicago. Desde 1962, el procedimiento básico de relajación incluyó quince grupos de músculos. Cada grupo era tratado en sesiones que iban de una a nueve hora diarias, antes de continuar con el grupo siguiente, con un total de 56 sesiones de entrenamiento sistemático.”(D.A. Bernstein y T.D. Brokovec, pag.13)
La cantidad de horas propuestas por Jacobson para el entrenamiento de la relajación progresiva es una limitación seria para la posibilidad de aplicación de la técnica.
Fue Josep Wolpe quien adaptó la técnica como elemento de contracondicionamiento y la redujo a seis sesiones de veinte minutos con dos sesiones de práctica diaria, en casa, de quince minutos.
“Los procedimientos de Wolpe fueron similares a los de Jacobson en cuanto a tensar y relajar los grupos de músculos para conseguir la relajación profunda. Sin embargo, el terapeuta en este caso dirige todos los aspectos del procedimiento a través de instrucciones verbales presentadas durante las sesiones de entrenamiento. Los terapeutas de Wolpe empleaban la sugestión directa e incluso procedimientos hipnóticos para facilitar el conocimiento de las sensaciones corporales”(D.A. Bernstein y T.D. Brokovec, pag.14).
EL LUGAR PARA REALIZAR LA RELAJACION
El mejor consejo en referencia al lugar de práctica es el sentido común. Así, se evitarán en la medida de lo posible los estímulos auditivos y visuales (poco ruido y poca luz).
Al igual que hemos expuesto en el apartado dedicado a al entrenamiento autógeno; las condiciones del lugar donde realicemos la práctica tiene que cumplir unos requisitos mínimos:
-Ambiente tranquilo, sin demasiados ruidos y lejos de los posibles estímulos exteriores perturbantes.
-Temperatura adecuada; la habitación tiene que tener una temperatura moderada (ni alta ni baja) para facilitar la relajación.
-Luz moderada; es importante que se mantenga la habitación con una luz tenue.

LA POSICION PARA LA RELAJACION
Al igual, también, que se propuso en el apartado del entrenamiento autógeno, para el entrenamiento en la relajación progresiva podemos utilizar diferentes tipos de posiciones. A continuación especificamos las descritas anteriormente.
1-Tendido sobre una cama o un diván con los brazos y las piernas ligeramente en ángulo y apartados del cuerpo.
2-Un sillón cómodo y con brazos; en este caso es conveniente que utilicemos apoyos para la nuca y los pies.
3-Sentados en una silla o banqueta. En este caso utilizaremos la posición del cochero descrita para el entrenamiento autógeno.

LA ROPA
En una sesión previa se advierte al paciente que no lleve prendas de vestir demasiado ajustadas que puedan interferir en el proceso de entrenamiento o que sean fuente de una tensión extra.
Es importante el tema de las gafas, zapatos, sujetadores, lentes de contacto, etc. Todos estos temas deben de discutirse con el cliente y buscar un acuerdo de cómo se va a seguir el procedimiento.
EL CURSO DEL ENTRENAMIENTO
Partiendo del trabajo inicial de Jacobson y posteriormente de Wolpe se empezaron a desarrollar toda gama de variaciones del proceso original. Este estado de cosas se complico hasta tal punto que cada autor desarrollo su propio sistema de relajación. Esto es fácilmente comprobable ya que si revisamos cualquier manual al uso de modificación de conducta podemos observar un método de relajación diferente en cada uno de ellos, aunque, eso sí, al menos todos guardan una relación paralela.

Es un intento de solucionar este problema D.A. Bernstein y T.D. Brokovec en su libro “Entrenamiento en Relajación Progresiva” sistematizan un modelo de la relajación progresiva para equiparar los procesos de investigación que utilizan la relajación, de esta forma el método no variaría de investigación a investigación, y de esta manera establecer un consenso en el método a utilizar.
De todas formas siguen presentándose modelos diferentes por diferentes autores, y queda a cargo del profesional el elegir aquel modelo de entrenamiento que más le gusta, aunque, como ya hemos dicho, los métodos no difieren sustancialmente uno de otro; hay autores que son más partidarios de introducir elementos sugestivos en el proceso, otros consideran que estos elementos hay que limitarlos al máximo, etc.. En general este tipo de matices no son demasiado importantes y en el fondo lo importante es conseguir que la persona se relaje.
A continuación se presenta una recopilación de varios modelos de la relajación progresiva el de D.A. Bernstein y T.D. Brokovec, el de J.R.Cautela y J.Groden y el de G.Huber, como podrá observar el lector no hay una diferencia sustancial entre uno y otro modelo.
Ver modelos de aplicación de la Relajación Progresiva
Le aconsejamos que pruebe estos métodos, aplicandolos algún compañero/a o a usted mismo. Utilice grabaciones en cintas magnetofónicas y apoyese en los dibujos ilustrativos que aparecen en el modelo de Cautela y Groden.
RECOMENDACIONES PRACTICAS
Las siguientes sugerencias, tomadas de Goldfried y Davidson (1976) y recogidas por T.Carnwath y D. Miller (1989), han demostrado su utilidad en la práctica clínica:
a)Decir al paciente que está aprendiendo una nueva habilidad, del mismo modo que podría aprender a conducir o a practicar algún deporte. Ha aprendido a estar ansioso y ahora va aprender a relajarse, aunque esto requiere tiempo.
b)Podría tener sensaciones “extrañas”, tales como hormigueo o sensación de flotar. Esto son señales positivas de que se está “soltando”. De un modo similar, la ansiedad, por un incremento aparente de los síntomas, como la frecuencia cardíaca o la tensión muscular, indica simplemente una mayor conciencia física y no una disfunción física resultante.
c)Recomendar que “deje que las cosas ocurran y “que se deje llevar por el proceso”.
d)No debe tener miedo de perder el control, pues es libre de dejarlo en cualquier momento. Es responsable de la situación. Comprobar su miedo periódicamente. Utilizar la analogía, por ejemplo, de montar a caballo: el control y el equilibrio básicos se consiguen “soltando los músculos”.
e)El aprendizaje de la relajación no es un examen que implique aprobar o suspender. Ni se desea un esfuerzo porfiado. Es muy posible que los efectos tarden en aparecer y esto es normal (?lleva mucho tiempo tenso!).
f)Es libre de moverse en la silla para buscar una posición cómoda, aunque no debe hacer movimientos corporales innecesarios o bruscos, ni debe hablar con el terapeuta si no es preciso.
g)Puede mantener abiertos lo ojos inicialmente si se siente más cómodo así, aunque más adelante debe intentarlo con los ojos cerrados.
h)Podría hacerse mucho más sensible a las sensaciones asociadas al inicio de la ansiedad y tensión. Estas pueden utilizarse como pautas para interceptar el inicio de las mismas en el futuro.
Según estos mismos autores, también puede ser útil para ayudar al paciente a acostumbrarse al aprendizaje:
a)Modelar el procedimiento, particularmente en los casos donde se combina la tensión y la relajación de grupos musculares con una frecuencia respiratoria. Esto ayudará a clarificar las instrucciones del ejercicio y aliviará cualquier vergüenza de adoptar expresiones faciales o posturas corporales “raras”.
b)Animar al paciente a hacer preguntas si tiene dudas sobre alguna parte del proceso.
c)Comprobar si encuentra incómodo llevar lentes de contacto con los ojos cerrados durante períodos de tiempo largos y, si es así, permitir que se las quite. También se le puede recomendar que se afloje la ropa o se saque los zapatos demasiado apretados.
d)Administrar las instrucciones de relajación con voz cálida, baja y suave, aun ritmo más lento de lo normal. Tomarse todo el tiempo necesario.
e)Observar al paciente de cerca durante la(s) primera(s) sesión(es) para asegurar que está siguiendo las instrucciones correctamente y que no está engañando en su propio detrimento.
f)Retroalimentación. Después de las sesiones (o durante las mismas si es apropiado), ayudar al paciente a dominar la técnica con más rapidez y eficacia.
g)Elogiar al paciente por sus esfuerzos. No es fácil soltarse después de varios años de tensión, por lo que elogiar y animar al paciente de un modo apropiado reforzará sus esfuerzos y estimulará su motivación para perseverar.
CONTRAINDICACIONES
A nivel general de todos los métodos de relajación expuestos hasta aquí y según T.Carnwath y D. Miller (1989)la relajación puede estar contraindicada en algunos casos. A continuación recogemos un cuadro de los autores en donde se especifican aquellos casos en los que no sería aconsejable la utilización de la relajación.

Posibles contraindicaciones de algunas técnicas de relajación.
Historia de:
-Malos recuerdos de la infancia.
-Enfermedades físicas graves.
-Heridas y tensiones musculares.
-Operaciones recientes.
-Sofocaciones con anterioridad.
-El paciente estuvo a punto de ahogarse.
-Desmayos.
-Ataques epilépticos.
-Utilización de fármacos psicodélicos importantes.
-Diabetes.
-Narcolepsia.
-Trastornos o tratamiento psiquiátrico.
-Estados histéricos o de disociación.
-Educación religiosa particularmente estricta.
-Testigo de accidentes muy “distresantes”
-Trastornos emocionales.
TOMA DE DECISIONES EN LA APLICACION DE LA RELAJACION
Para la aplicación de la relajación cabría hacerse dos preguntas; la primera haría referencia a ¿es adecuado el uso de la relajación para el problema que presenta el cliente? y segunda, ¿qué tipo de relajación tengo que utilizar? Para contestar a la primera pregunta podemos acudir a la tabla 1; esta recoge un árbol de decisión para el entrenamiento en relajación. Siguiendo los diferentes pasos que en él se indican podemos llegar a una buena decisión en la conveniencia o no de aplicar la relajación.
En referencia a la segunda pregunta podemos hacer mención a las investigaciones de Paul (1969) que citan Bernstein y Brokovec (1983) y en las que, entre otras cosas, “se comparó la efectividad de la hipnosis, del entrenamiento en relajación y de un control de autorrelajación [..]. Los resultados indicaron que la sugestión hipnótica y el entrenamiento en relajación disminuían significativamente la tensión subjetiva y el arousal fisiológico de una forma más efectiva que el procedimiento de control. No obstante, el entrenamiento en relajación era más efectivo que la sugestión hipnótica para producir reducciones fisiológicas generales más rápidamente y para reducir la tasa cardiaca y la tensión muscular”.
Con todo, es responsabilidad del profesional decidirse por una técnica u otra en función del problema que presente el cliente y del dominio que este tenga de cada una de las aquí expuestas.
http://www.psicologia-online.com/autoayuda/relaxs/Imagenes/cuadro.gif
RELAJACIÓN PARA NIÑOS
Una vez se controle el procedimiento explicado en los anteriores módulos, podremos pasar a trabajar la relajación en niños. La relajación para niños mayores de 8 años es similar al procedimiento anterior, siendo los principales cambios los relacionados con la explicación que se le da al niño para que lleve a cabo las actividades.
Sin embargo, el entrenamiento que se realiza en niños menores de esa edad suele necesitar de una intervención más activa del profesor o persona que dirije la relajación.
No vamos a extendernos en este tema, simplemente daremos una pequeñas indicaciones para que no tenga problema en aplicar las técnicas que ya conoce al caso concreto de los niños pequeños y mayores.
Vamos a ver esto por separado:
1.- RELAJACIÓN PARA NIÑOS MAYORES
1.- Posibles problemas:
Uno de los principales problemas con los que nos podemos encontrar en el entrenamiento es la timidez del niño, que se muestra en los ejercicios de tensar y relajar (especialmente la cara). Pueden reirse y encontrar jocoso el ejercicio, sin embargo lo más efectivo será ignorar las risas e indicar que se trata de parte del procedimiento y que deben continuar.
2.- Explicación:
” Cuando te sientes alterado, tenso o nervioso, los músculos de tu cuerpo se ponen rígidos, tensos y duros. Si aprendes a saber que musculos son esos y a relajarlos, sabrás cuales son cuando te pase y sabrás relajarlos. Te sentiras relajado porque tus músculos están relajados. Nosotros vamos a enseñarte a saber esto pidiendote que pongas los músculos rígidos y que luego los sueltes, los relajes… Así sabrás la diferencia que hay entre rígido y relajado, sabrás cuando estás tenso y cómo relajarte. Si aprendes a relajarte como te digo y luego practicas como te diré, sabrás relajarte en situaciones en las que este nervioso.”
En esta explicación lo más importante es incluir ejemplos relacionados con la vida del niño (ej. Te servira relajarte cuando estes furioso con alguien para no entrar en una pelea.).
3.- Tareas para casa:
Hay que indicarle que trate de entrenar los métodos que le enseñamos antes y después de una situación que le ponga nervioso. Si esta nervioso porque tiene que ir al dentista y tiene miedo, que lo haga antes de ir y después de ir. Pero no hace falta que sean situaciones escepcionales, basta con que practique en situaciones cotidianas: ver un programa de televisión, hacer los deberes, jugar al futbol, etc.

RELAJACIÓN PARA NIÑOS PEQUEÑOS

A continuación se exponen las principales adaptaciones de las relajación aplicada a niños pequeños respecto a la de adulto:
1.- Los niño deben de aprender primero grupos grandes de músculos (brazo, piernas, etc.)
2.- Se suelen utilizar reforzadores concretos (fichas, golosinas, actividades gratificantes, etc.) y también sociales (sonrisas, halagos, caricias, etc.).
3.- Se pueden utilizar jueguetes (muñecos de trapo, silbatos, molinillos de viento, etc.)
4.- Instrucciones más simples y más cortas.
5.- Es necesario que el niño aprenda ciertas habilidades antes: posición de relajación, contacto ocular, imitación, obedecer ordenes,etc.
6.- Las sesiones deben de ser más cortas y más frecuentes para compensar la falta de atención del niño. Una sesion puede durar unos 15 minutos.
7.- Hay que controlar más los aspectos ambientales, puesto que los niños pequeños son más facilmente distraibles. Se debe de intentar que la habitación no presente excesivos elementos distractores y que en la medida de lo posible sea silenciosa.
8.- La persona que enseña la relajación al niño debe ayudarlo físicamente, por ejemplo, cogerle el brazo para indicarle que lo ponga rígido y soltarlo para comprobar que está relajado.
9.- Para los ejercicios de respiración se pueden usar juegos: hacerlos soplar por un silbato sin que este suene, inflar un globo, hacer pompas de jabón, etc.
10.- Es importante el modelado, por lo que ayuda la presencia de otro niño que controle ya el procedimiento y que pueda servirle de modelo.

Anuncios

Acerca de psicoandres

Me interesa el intercambio de documentos de psicologia en todas sus areas.
Esta entrada fue publicada en Uncategorized. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s